|
Mi pequeñita tiene 1.5 años... y creo que ya es enooorme. Yo tengo 8 años en el grupo... y parece toda una vida. A mis 31 años diría que me acerco a lo mejor de mi vida... aunque a veces no lo parece. Yo no nacía aún y ya una segunda o tercera generación pateaba montañas con el GAP. Y sin embargo, a sus 47 años, el GAP parece encontrarse en una agradable madurez... y me atrevería a decir que sus mejores años aún están por venir. Ayer celebramos el aniversario del GAP; nos dimos cita poco mas de 100 GAPos y sus familias en el Desierto de los Leones, con un clima inmejorable, soleado, con viento ligero y fresco, mas no fría... todo un contraste con lo que se había estado viviendo en la Ciudad de Mexico las últimas semanas, tan solo basta un vistazo a nuestros queridos volcanes... totalmente cubiertos de nieve, como hacía ya algunos años yo no veía...
Pero no solo el clima era bueno por los aspectos meteorológicos: el clima era inigualable entre todos los GAPos que nos reunimos. Todo fué risas y alegría, aunque también tuvo sus momentos de solemnidad. Pero no me imagino que fuese de otra manera, y es que así es el GAP. Y solo es posible observarlo desde adentro. Unos charlamos, otros fueron a caminar, otros compartieron experiencias, contaron chistes, comimos rico, asamos carne (que siempre es una experiencia agradable en si misma), y los niños, ni se diga, se divirtieron a lo grande (al fin que ellos no lavan la ropa ¿cierto?). El brindis fué muy sabroso, con palabras muy hermosas y emotivas de parte de coordinadores de varias épocas así como de varios otros GAPos... y ni que decir de la asistencia de 3 queridos sacerdotes CPPianos: Padre Herrasti, fundador del GAP, Padre Vicente, ordenado desde las filas del CPP y recién encomendado a la formación del mismo y Padre Rubén, que ha acompañado al GAP en tantos momentos y se le quiere como al que más. Creo que despues de esta reunión tan exitosa nos queda un gran reto para el próximo año: tener una fiesta tan bonita pero con el doble de asistentes! El objetivo de este grupo tan maduro tiene que retomarse: atraer a tantos chavos (polis y no-polis) como sea posible. Y si algo nos ha traído este año de experiencia, es que cuando crees que el grupo ya no puede crecer más y ya no es posible manejarlo, siempre se puede un poco más. GAPos, aceptemos el reto, ¡traigamos mas chavos! GAPos mayores, regresen con sus chavos (que ya vimos que hay varios) y muestrenles que esto no es un deporte, ¡es una opción de vida! y es una opción buena. Demos todos gracias a Dios que nos ha reunido en torno a sus montañas: Todo a Jesús por María, todo a María para Jesús! |