Era miércoles ya y mi espalda y mis piernas aún me reprendían por haberles sometido a tremendo esfuerzo.pero, ¿fue realmente tanto esfuerzo? Díganmelo quienes hayan asistido a todas o a la mayoría de las salidas de esta temporada. Para mi si representó un gran esfuerzo... por lo menos es la mayor distancia que he recorido... si bien no la caminata mas larga que he tenido. Sin embargo representó mucho mas que el esfuerzo: representó una gran satisfacción. representó una gran alegría. Y es que, en mis siete años como GAPo, siempre había deseado hacer esta caminata: La magnifica travesía de México-Cuernavaca... bueno, al menos del Ajusco a Tres Marías. Y así es yo creo la vida de todos los alpinistas, de todos los montañistas y en general de todas las personas: las cosas empiezan con un sueño... pero al sueño hay que ponerle acción. Asi es que, con dolor de espalda, ardor en los pies y un entumecimiento en las piernas, agradezco enormemente al grupo, pero sobre todo a Dios que me permitió acompañarles en esta salida del 24 de Octubre. Mi caminata, sin embargo empieza unos días atrás cuando me dicen que si los podré acompañar. Ese día llegué emocionado a casa a terminar de hacer mi mochila... bueno, casi terminar, pues, si son como yo, aún la noche anterior estarán sacando todo para asegurarse de no olvidar nada importante o de no llevar nada de más! La noche del viernes casi no duermo, me inunda una mezcla de emociones: la ansiedad por que llegue ya el momento, la alegría de saber que finalmente los podré acompañar y conocer mejor, el nerviosismo de saber que no tengo la condición física necesaria para disfrutar la salida, el miedo de no saber si podré completar la caminata (como si hubiese opción, ja!). En fin... duermo terriblemente poco y el resultado no se hace esperar... me despierto tarde y no me da tiempo de desayunar... de hecho tengo que tomar un taxi hasta el sitio de reunión pues es muy tarde para irme en metro. Llegar al sitio de reunión provoca en si mismo una gran alegría. Siempre es hermoso abrazar a un hermano minutos antes de emprender la aventura! También provoca cierta alegría saber que al menos en esta ocasión no soy el último en llegar! Uff! Que suerte corrieron algunos de que el camión pasara tan tarde... mas de 3 se hubiesen quedado con las ganas de hacer esta salida si en lugar de camión nos hubiésemos ido en coche a la hora que teníamos pactada. En fin, supongo que las cosas pasan por algo y me alegro que nos hayan acompañado. Ya en el camión se respiraba un gran ambiente... creo que al grupo le hacía falta ese detalle. Es muy rico que ahora haya mucha gente con auto y sea mas cómodo y rápido llegar a las salidas, pero siempre es agradable la convivencia previa y posterior a una salida, además de que le resta una presión adicional a quienes llevan los aútos (recuerdo una salida muy pesada en el Nevado de Toluca donde yo venía muy cansado, todos mis compañeros dormidos y un trayecto realmente lento de regreso al DF, y ni modo, pues a manejar!). La oración inical me pareció muy sabrosa. Iniciar la caminata marcando el rumbo con brújula y mapa le dio un toque muy diferente a otras salidas. me gustó y me gustaría hacerlo práctica común en el grupo. Debo decir que la primer media hora de la caminata la pasé muy mal... y es que tenía unas ganas terribles de "liberar mi miedo"... en otras condiciones creo que hubiera disfrutado mucho esa primer parte en lo que salíamos a despoblado. Así que realmente comencé a disfrutar después de hacer la primer parada. Que sensación tan rica es comenzar a respirar aire puro... saludar a la gente con la que te encuentras en el camino y platicar con tus compañeros.Comencé a batallar al llegar a la ciclo pista... y pensar que aún faltaban mas de tres cuartas partes del camino! Creo que gasté demasiada energía llenandome de pensamientos negativos, de pura estupidés! No dejaba de repetirme: "¿como puedes ser tan irresponsable? ¿no haber hecho ejercicio ni haber asistido a ninguna salida de la temporada y aventarte a hacer esta caminata? ¿que clase de tonto y negligente eres?" ¿cuantas veces no nos hacemos eso en la vida real? cierto, no me había preparado, cierto, era un acto irresponsable, pero, pus ya estaba ahí, y aunque aún podía dar marcha atrás, realmente no lo deseaba. Y el peor momento ocurrió cuando nos aproximabamos al Pelado... ahí fue cuando de plano dije: "No puedo mas! Me voy a sentar, voy a comer, voy a llorar un rato de frustración y voy a ver como c.%@&$ salgo de aquí!" Creo que en esos momentos en la vida es cuando mas necesitamos mantenernos positivos. No cabe duda que para realizar cualquier hazaña, es tan importante una buena preparación como una buena actitud... y yo no llevaba ninguna de las dos. Así que, ¿a que atribuyo haber concluido esta caminata? Creo que fueron tres factores: - Me di cuenta que no tenía opción... encontrandome a mitad del recorrido mis opciones eran sumamente limitadas. O le echaba ganas o le echaba ganas! ¿como me iba a quedar yo solo ahí? o acaso iba a pedirle a alguien que se quedara a mi lado. Bien se que lo hubieran hecho mas de dos y con mucho gusto, pero, ¿como me hubiera sentido al día sigiente?
- Tenía un gran grupo a mi alrededor. No recuerdo uno solo que no pasara a mi lado y no me otorgase al menos una palabra de aliento o se ofreciese a ayudarme de alguna manera.
- En mi momento de mayor cansancio hice una profunda oración y le pedí a Dios que me ayudara a salir de ese lugar con bien. Le pedí que me diera un poco mas de fuerza, que ya faltaba poco para detenernos a comer. Casi de inmediato sentí como si me levantaran. Como si se eliminase el peso que traía encima y los últimos 300 metros no fueron ya tan pesados, aunque creo que de cualquier forma mi sudor era copioso, mi respiración era descontrolada y fuerte y mi andar era lento y penoso pues para completar esos últimos metros he de haber tardado aún unos 10 minutos.
Y cuando nuevamente me sentí agotado y que ya no daba un paso mas, ahí estaba Eric... y en verdad me pareció como si fuese un ángel, puesto ahí para decirme nuevamente: ¡Anda Oliver Si puedes, ya falta poco! y a mi respuesta de ¡No puedo mas! su carcajada diciéndome: ¡No ma...s si ya llegaste! Y en efecto, al doblar esa pequeña curva, me encontré al resto ya tirados, descansando y esperando a que llegáramos los últimos para comer. Que rica es la comida en la montaña!Que rico es compartir con mis hermanos el alimento en la montaña. Quien no lo ha experimentado no lo podría entender. Pero no se trata solo de comer juntos o al mismo tiempo. Se trata de hacerlo con la intención, con la oración que le pide a Dios que bendiga los alimentos, que ayude a que nutran nuestro cuerpo así como la caminata nutre a nuestro espiritu! Y que rico me supo mi atún con galletas (no, en el GAP no acostumbramos llevar solo atún, fue solo algo que a mi se me antojó esta vez), y gracias Chelo por la ensalada que bien lo complemento. Se que varios se sintieron mas cansados ya despues de comer, pero a mi me sirvió mucho. O a lo mejor lo que me sirvió fue que ya no hubo mas ascenso... pues a partir de ahí todo el camino que siguió ya fue literalmente "como de bajadita". Hasta me anime a correr en un par de ocasiones... ¿Que loco no? Solo me volví a sentir cansado cuando ya se escuchaba la carretera... Quizá porque esperaba que ya fuera el fin y me desanimaba un poco ver que seguíamos caminando... y que aún seguimos caminando por otra hora por lo menos. Al final puedo decir que disfruté intensamente esta caminata.Disfruté mucho de los paisajes. Hay tres o cuatro imágenes que se quedarán conmigo para siempre: - El arco de piedra
- Los campos de cebada
- Las faldas del Pelado, por la neblina y el tipo de vegetación
- El paso entre los últimos cerros donde a la izquierda teniámos nuevamente coníferas y a la derecha había otro campo de cebada o trigo (metros mas adelante Irlanda se tomó una foto entre flores amarillas)
Disfruté mucho de la compañía. Tuve oportunidad de platicar con muchos durante varias etapas y fue muy agradable. No siempre se puede ir platicando en la montaña pues normalmente merma mucho tu resistencia... pero supongo que aquí no era tan pesada la pendiente... o estábamos ya tan agotados que que mas daba un poco mas de cansancio por ir platicando alegremente. Disfruté muchísimo la soledad. Pues así como hubo momentos en los que buscaba a mis hermanos para platicar con ellos. También hubo muchos momentos en los que preferí alejarme para tener extensas charlas conmigo. Que gran valor tiene la introspección y que gran oportunidad representa la montaña para experimentarla. Y que rico disfruté los tacos de cecina con chorizo y nopales que nos echamos en Tres Marías! Y que decir del trayecto de regreso! solo espero no haber roncado demasiado... aunque no creo que nadie se hubiese dado cuenta. Doy gracias a Dios por ponerme en este camino, por ponerme esta compañía y por dejarme disfrutar de todo ello! Gracias Grupo Alpino PAX. Definitivamente no soy el mismo después de esta caminata!
|